Cuando la soberbia del presidente de la Mesa Departamental de Salto y de algunos dirigentes se impone, deja de ser casualidad lo que ocurre.
En tan solo ocho meses, han renunciado referentes importantes: un exalcalde y dos veces alcalde como Tito Souto, una edil como Nilda Díaz López, y un primer suplente a diputado y actual edil departamental como Eduardo Varela Minutti, quien además fue el más votado en la interna de Salto en 2024.
Lejos de hacer una autocrítica, la soberbia los lleva incluso a manifestar conformidad con estas salidas. Mientras tanto, el Frente Amplio en Salto sigue sin revisar su rumbo: desde la elección de sus candidatos a la Intendencia —donde se perdió por 14.000 votos— hasta hoy, se insiste en justificar los errores propios culpando a los demás.
Pero hay algo que llama poderosamente la atención: a las 48 horas de que ediles votaran el fideicomiso, la Mesa Política del Frente Amplio los excluyó de la bancada departamental. Sin embargo, cuando hace pocas horas exjerarcas con investigaciones administrativas internas e incluso uno ya en la Justicia por denuncias con presunta corrupción, la Mesa no se ha expedido.
Esa doble vara también habla.
Según fuentes cercanas a la fuerza política, en los próximos meses se darían nuevas renuncias de importantísimos dirigentes del Frente Amplio, con un claro corrimiento hacia el espacio y liderazgo de Eduardo Varela Minutti.
